Diseña la plantilla una vez y genera miles de boletos personalizados desde un Excel.
Hacer boletos numerados a mano es donde se rompe un evento: se repite un asiento, se salta un folio, o se manda a imprimir con el nombre mal. TicketMake separa las dos cosas que siempre se mezclan — el diseño se hace una vez en un lienzo, y los datos salen de tu lista. Mil boletos son mil archivos correctos, no mil oportunidades de error.
Capturas reales, no maquetas. Toca cualquiera para verla en grande; se recorre con las flechas y se cierra con Esc.



Un lienzo donde se arrastra, se cambia de tamaño, se gira, se duplica y se bloquea cada elemento, con alineación magnética y deshacer sin límite. Se guarda como plantilla y se reusa en el siguiente evento.
Se importa el XLSX o el CSV con nombre, partido, fecha, estadio, sección, fila, asiento y código. Cada renglón de la lista se convierte en un boleto con sus datos en su lugar.
Código de barras Code128 y QR generados por boleto, para que la entrada se valide en la puerta con cualquier lector.
Se define sección, fila y numeración de un tirón, en vez de capturar asiento por asiento.
De uno a diez mil boletos sin que se congele la pantalla, con barra de avance y la posibilidad de cancelar a medio camino.
PDF vectorial para imprenta, PNG a 300 DPI para digital, y todo comprimido en un ZIP cuando son miles de archivos.
Cuántos boletos se han generado y de qué evento, para saber qué se mandó a imprimir y cuándo.
El candado lo aplica el servidor, con un cambio de aparato cada 24 horas.
No hace falta cuenta nueva ni instalar nada: entras con el mismo correo y la misma contraseña de la app, y ves tu información en la pantalla grande. Sirve para revisar, mostrarle algo a alguien o imprimir sin andar pasando capturas del teléfono.
El correo y la contraseña que ya usas. Si no la recuerdas, desde ahí mismo se manda el correo para restablecerla.
Mis plantillas, boletos generados, archivos, mi licencia…
La sesión vive solo en esa pestaña y se borra al cerrarla. Si entraste desde una computadora prestada, no queda nada.
Desde la web se consulta; se captura en la app. Dos lugares escribiendo al mismo tiempo es como se descuadra la información y se pierden cambios — preferimos que eso no pueda pasar.
Los permisos se aplican del lado del servidor, no de la página. Desde el navegador no se puede alcanzar información que no te corresponde, aunque alguien lo intente a mano.
La web es de solo lectura: los boletos se generan desde la app.
Para quien organiza eventos con asiento numerado: clubes deportivos, teatros, escuelas, productoras y salones.